viernes, 28 de octubre de 2011

Jaime Garzón


Nunca había tenido la oportunidad o no había dedicado el tiempo para ver una presentación de Jaime Garzón, pero después de apreciar la conferencia que realizó, me doy cuenta de la forma tan única con la que realizaba su crítica respecto a los problemas del país, y además el valor que manifestaba al resaltar en sus comedias la realidad a pesar de lo peligroso que le resultara.

Educación

El sistema educativo en Colombia no enseña lo que realmente es importante para el desarrollo de la sociedad, somos individualistas, se vive en el miedo, no reconocemos el verdadero poder del pueblo, nosotros los colombianos no analizamos ni cuestionamos, solo seguimos lo que nos dicen los medios. Garzón expresa que en el espacio universitario es el más adecuado para reflexionar sobre las problemáticas sociales y para tomar conciencia para defender la integridad civil.

Constitución

A lo largo de nuestra historia, hemos adaptado varias constituciones la última de 1991, cuenta con muchos artículos para así poder mantener el orden y la paz entre los colombianos esto debido a la pérdida de valores y desfiguración de nuestra sociedad, pero no importa el número del artículos que presente una constitución, si los individuos no desarrollan sentido de pertenencia por su país no es importante la cantidad de normas, lo que importa son los valores y la cultura que se tenga. Como lo demuestra el ejemplo Jaime con los indígenas wayú quienes cuentan con una sola norma pero pueden vivir en armonía

Elecciones

En Colombia existe un gran problema, no existe interés por el bienestar general, se vende su derecho al voto como simples artículos, y por “recompensas” mínimas, un plato de lechona, algunos lápices, o por una contribución económica que resulta mínima comparado con los robos que ese candidato corrupto puede realizar al estado.

Además aquí la política la maneja los que tengan mayor poder adquisitivo, y así las personas con poder se aseguran de tener aun más poder y el interés del pueblo pasa a segundo plano. Pero nada va a cambiar hasta que los colombianos no tomen conciencia y se deje el futuro del país al 40% de las personas, de las cuales muchas han sido manipuladas y sin saber o tal vez sin importarles condenan al país.

En conclusión, este país no ha cambiado desde la época en la que Garzón realizaba sus críticas, seguimos comportándonos indiferentes ante la realidad del país creemos lo que manifiesten los medios de comunicación, y solo somos individuos que trabajan para mantener el poder y el privilegio de unos cuantos. Nuestras actitudes son autodestructivas, no luchamos por lo que nos pertenece, solo callamos y seguimos el sistema que nosotros nos hemos impuesto.